Los objetivos de ALE
Idiosincrasia de ALE
La jornada laboral cotidiana y las condiciones de trabajo de un maquinista son duras. El trabajo por turnos y turnos cambiantes y la alta responsabilidad por las personas y el material han llevado a que este colectivo profesional se haya unido en muchos países europeos en una organización autónoma en defensa de sus intereses. Las respuestas a nivel nacional hace ya mucho tiempo que son insuficientes.
La revitalización del ferrocarril liderada por Europa desde hace más de 15 años no está trayendo muchos beneficios para los trabajadores. Las cada vez más numerosas privatizaciones de los antiguos ferrocarriles estatales, la liberalización paulatina de los ferrocarriles y la consiguiente competencia –dura- suponen restructuraciones y pérdidas de puestos de trabajo.
La libre competencia se está ejerciendo no sólo a través de las retribuciones, sino cada vez más a través de las condiciones de trabajo. Así, algunas empresas nuevas aspiran a acortar el período de formación y a alargar los descansos fuera de residencia del personal de tracción. Las empresas de ferrocarril ya “establecidas” están respondiendo con externalizaciones y, por tanto, con unas condiciones de trabajo y salariales peores. Lamentablemente puede surgir una especie de “camionero del ferrocarril”.
ALE trabaja por que se den respuestas coordinadas a nivel europeo para la defensa efectiva de los intereses de los maquinistas en el parqué europeo. Se ha fijado como meta la armonización de los estándares mínimos en el ámbito de las condiciones de trabajo y de la seguridad social. Especialmente el mantenimiento y la unificación de una formación altamente cualificada para los maquinistas es una garantía para la seguridad de personas y material en el ferrocarril. Tampoco se puede permitir que el personal de tracción sea expulsado por compañeros de otros países en los que existan retribuciones más bajas. Ello conduce a ALE a exigir a medio y largo plazo una armonización de las condiciones de trabajo y salariales de los maquinistas europeos.
Liberalización
ALE tiene un interés especial en que la liberalización del transporte por ferrocarril no se lleve a cabo a costa de los maquinistas. La UE ve en la liberalización la solución a todos los problemas. ALE no se opone de entrada a la liberalización ni a la libre competencia, pero exige que se lleve a cabo de manera controlada y moderada y advierte de que no se pueden traspasar tal cual las experiencias del transporte aéreo o por carretera al ferrocarril.
Siempre ha sido una reivindicación de ALE que se ralentizara o paralizara la liberalización y que primero se armonicen las condiciones de competitividad entre los diferentes sistemas de transporte. Para la armonización de las condiciones de competitividad se requiere también la creación de unos requisitos de acceso al mercado del transporte por ferrocarril que sean iguales en los países europeos. ALE otorga una importancia especial a la aprobación de un reglamento unificado a nivel europeo sobre los tiempos de conducción de los maquinistas.
Acción sindical vinculada a la profesión
ALE es para las empresas europeas de transporte por ferrocarril y para los políticos de la UE un interlocutor competente y capaz de aportar de manera fiable propuestas en las políticas sociales y de empleo.
Solicitud de reconocimiento como agente social
Con el fin de defender más eficazmente los intereses de los maquinistas europeos en las políticas de empleo y sociales, ALE presentó en 2005 ante la Comisión de la UE (Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades) una solicitud formal de participación en el diálogo social sectorial del ferrocarril, siendo apoyada ALE por la organización matriz de los sindicatos independientes, la CESI. Los primeros contactos con la Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF) ya han tenido lugar y actualmente se está negociando un acuerdo de cooperación en el seno de la delegación de los trabajadores.
Participación de ALE en grupos de trabajo de la Agencia Europea del Ferrocarril
ALE está representada en tres grupos de trabajo de la Agencia Europea del Ferrocarril (ERA), que se están ocupando de:
- redactar el borrador de las especificaciones técnicas para la interoperabilidad del transporte ferroviario convencional,
- definir los objetivos comunes de seguridad y
- la certificación de los talleres generales.
ALE exige que sigan siendo unos maquinistas altamente cualificados los que conduzcan trenes por Europa, lo que mantiene el elevado estándar de seguridad del ferrocarril y beneficia a partes iguales a pasajeros y mercancías. Basándose en el Reglamento Europeo para la Creación de una Agencia Europea del Ferrocarril (881/2004), ALE exige –a la mayor brevedad posible- la creación de otro grupo de trabajo que formule recomendaciones para el establecimiento de criterios comunes unificados para la capacitación profesional y la evaluación del personal operario y de mantenimiento del sistema ferroviario y que debería contar en primer lugar con maquinistas y formadores o instructores.
Medidas para evitar el dumping salarial y social
Un paso importante para evitar dumping salarial o social en el transporte transfronterizo lo ha dado ALE con la firma, en noviembre de 2006, de un Memorandum of Understanding (MoU, acuerdo de entendimiento) con la empresa rail4chem y otros socios de la alianza de empresas “European Bulls”.
Las partes implicadas quieren garantizar conjuntamente que los maquinistas empleados en trayectos internacionales reciban unas retribuciones adecuadas, que su formación inicial y continua esté acorde con su responsabilidad, que se les otorgue una protección adecuada en caso de incapacidad laboral o profesional y que se impulse la conciliación entre trabajo y familia. Para evitar el dumping salarial se acordó lo siguiente: los maquinistas tienen que ser retribuidos en trayectos en el extranjero igual que sus compañeros de ese país. Pero si el nivel salarial fuese más bajo que en su país de origen, tendrán derecho a percibir al menos sus retribuciones habituales.